Disfrutando del aire libre en las últimas semanas: Marlay Park

¡Brrrrrrr! Aquí hace ya un frío que pela. Con el cambio de la hora ya nos ha cambiado a todos el ánimo a "invernal", pero también ha cambiado la temperatura de manera bastante notoria. Por las noches no pasamos de 1C y de día andamos por los 7C, pero con mucho viento y una humedad tremenda... menos mal que ya dentro de nada vienen los Reyes (y Santa) y en seguida tendremos que cambiar a "ánimo navideño".

Por lo menos el mes de octubre se ha portado muy bien, climatológicamente hablando, y hemos podido disfrutar de sol y juegos/paseos al aire libre que nos han venido genial a todos.

Justo el sábado siguiente a la semana de los cumpleaños decidimos pasar el día en Marlay Park: ya habíamos ido varias veces y nos gusta un montón. Es un parque gigantesco que está en el barrio (antiguo pueblo) de Rathfarnham, al sur de la ciudad. Me gusta porque parece que no tiene fin: mires hacia donde mires hay campo. 



De hecho es el punto de partida de uno de las rutas de montaña de gran recorrido más importantes de Irlanda: el Wicklow Way, que recorre la cordillera de las Montañas de Wicklow en  unos cinco días (me suena muy fuerte decir cordillera cuando la montaña más alta de la isla tiene apenas 1.000m y ni siquiera está aquí, sino en el Sur, pero bueno, ellos la llaman así, pues ya se darán cuenta de lo que tienen cuando visiten el K2).

Me centro en lo mío: el Marlay Park. Chulo y grande donde los haya (ojo al dato - tiene 5 campos de hurling, 6 campos de fútbol, uno de cricket, pistas de tenis y hasta un campo de golf de nueve hoyos, aparte de hierba y más hierba), así que los warriors y Edu se llevaron las bicis y la pelota para quemar energía (que no grasa) y disfrutar del día espectacular con el que amaneció Dublín.



Una de las cosas que más me gusta del parque es el mercadillo: no es como los de España. Normalmente aquí los mercadillos son de comida "orgánica" (que alguien un día me enseñe como es la fruta inorgánica... pero bueno, que me voy de nuevo), panadería/repostería casera, quesos, aceitunas... y luego puestos de comida tipo crêpes, hamburguesas, comida india y demás, incluso alguno de tapas made in Spain.



La verdad es que me gustan mucho estos mercadillos porque son muy coloridos y siempre hay muy buen ambiente. Cuando llegamos al parque, me escapé a dar una vuelta mientras los hombres se quedaban dando una vuelta con las bicis.




Después más bici, jugar al fútbol y al frisbee, 



comer unas crêpes recién hechas, 



una vuelta por los jardines Regency (justo detrás del café, muy bonitos, la verdad, sobre todo con el sol de primera hora de la tarde) 



... y a casa a descansar - mejor dicho, al coche a descansar, porque los warriors se quedaron sopa nada más sentarse y Edu como que daba cabezazos. Esa noche dormimos todos de maravilla. Esperemos que todavía el tiempo nos permita disfrutar de más días como ese... aquí hay un dicho: no es que el clima sea malo sino que la gente no va adecuadamente vestida, así que nos aplicaremos el cuento y este invierno no va a haber nevada que nos detenga! Ya vereis las fotos


¡Happy Halloween y feliz cumpleaños Alejandro!

Tengo mil fotos que enseñar de actividades que hemos estado haciendo estas últimas semanas, pero me las salto porque "se impone la actualidad": hoy es Halloween, y en Irlanda se celebra mucho (ya os he contado alguna vez que es una fiesta irlandesa, NO americana).
Así que los warriors se han vestido para la ocasión: Samuel tuvo fiesta de disfraces en el cole el viernes porque esta semana no tienen clase, y por supuesto se vistió de Darth Vader (el partido que le estamos sacando a ese traje...)




Y Martín se ha vestido esta mañana... de MacQueen!! (imposible adivinar, ya lo sé), con un traje que le ha regalado una amiga



Esta tarde hay cabalgata de Halloween en el barrio y todos los niños y mascotas van a ir disfrazados - Edu ha prometido que se va a disfrazar, pero no nos ha contado cómo, así que ya haremos fotos y las colgaremos, a ver qué tal se lo pasan.

Bueno, ya termino, pero no quiero olvidarme de mi ahijado Alejandro que cumple trece añazos hoy: ¡felicidades Alejandro! pasa un día estupendo - desde aquí todas nuestra buenas vibras. Esperamos poder hablar contigo esta noche que que nos cuentes tus regalos, tu fiesta y...bueno, que nos cuentes lo que tú quieras. Un besote muy fuerte de todos nosotros


Cumple de Martín y otras celebraciones (Segunda parte)

A la súper celebración que tuvimos el día del cumpleaños de Martín (jueves) y que habíamos dejado a medias porque se nos hizo tardísimo en la hamburguesería (el que no sepa de qué estoy hablando que se repase la reseña anterior), le siguió otra igual de intensa:

¡A Samuel le nombraron Boy of the Week el viernes! Sorpresa total...¡y vaya sorpresa más agradable! Samuel estaba encantado de la vida, os podeis imaginar. Y nosotros con la baba caída, que no es para menos, porque estas cosas cuestan.



Esta vez no os paso el enlace a la página web del cole (donde salió Samuel) sino una "foto" de la página web del cole, porque luego en seguida cambian contenidos y perdemos el "documento gráfico" tan preciado:



Ante este panorama decidimos celebrarlo todo junto: de nuevo el cumple de Martín con la tarta que había preparado papá con los niños y el boy of de week de Samuel. Fue el viernes por la tarde y a los que habíamos estado el día anterior se nos unió Santiago, el hijo de Caco y Elsa, que ha venido de México este año para estudiar en un colegio irlandés y que pasó el fin de semana con nosotros(el nuevo apartamento da de sí una barbaridad!)

Cenamos todos juntos y luego la tarta, con soplada de velas incluida. De la tarta...bueno, es difícil hablar de la tarta, que como ya he comentado era casera. Buena estaba buenísima, pero creo que nos falta mejorar un poco el tema estético. Al final lo que importa es cómo sabe, así que después de superar nuestras reservas iniciales (como que nadie se atrevía a probarla el primero) todos queríamos repetir y acabamos felicitando a los maestros pasteleros


El resto del fin de semana lo pasamos tranquilos. Nos juntamos con los Torre (Daniel, Laura y las niñas) el sábado y el domingo nos fuimos a comer unos pancakes al KC Peaches (nuestro café de cabecera) en el que comimos todos fenomenal, como siempre. Los niños estaban encantados con Santiago, que es un chaval muy majete, la verdad.



Allí echamos la mañana disfrutando del sitio, de la comida y de la compañía




Desafortunadamente, todo los bueno se acaba pronto y el fin de semana se acabó en seguida. Gerardo y Alicia se fueron para el aeropuerto el domingo por la tarde y Santiago se fue por la noche. Nosotros nos quedamos un poco tristes, como siempre que se van las visitas, pero con el buen sabor de boca que nos dejó este fin de semana de celebraciones.

Cumple de Martín y otras celebraciones (Primera parte)

Ni me acuerdo de cuándo fue la última vez que actualizamos el blog.... y ¡me da vergüenza mirarlo! Debió ser casi hace un mes, ¿no?

Lo de que "el trabajo es una liberación" es otra leyenda urbana de esas que de tanto repetirnos nos acabamos creyendo - un día tengo que hacer una reseña hablando de ellas... pero no hoy: hoy tengo otras cosas muchísimo más interesantes que contar. Empezamos:

El jueves pasado fue el cumple de Martín: 4 añazos ha cumplido ya el tío. Se pasa el tiempo volando, ¿verdad?

Los cumples de los warriors merecen celebrarse por todo lo alto y estos cuatro años de Martín no iban a ser una excepción. Estuvimos pensando sitios donde podríamos ir, y decidimos que una hamburguesería era una buena opción. Escogimos una de las que más nos gustan: el Counter, en el pueblito de Dundrum: un restaurante muy majo en el que cada cliente se hace la hamburguesa a su gusto: que a mí me va más la carne de pavo que la de vaca, pues carne de pavo, que tú quieres doble de pepinillos, pues doble de pepinillos, que aquel no aguanta la cebolla, pues con otros ingredientes... vamos, un self service en el más estricto sentido de la palabra. De hecho la carta es un formulario en el que vas poniendo cruces a los ingredientes que más te gustan. Un sistema muy original y que funciona muy bien.



El sitio no es muy pequeño pero ¡estaba de bote en bote! Un jueves por la noche, con un tiempo de perros y el sitio estaba a reventar!!! lo de la crisis es una cortina de humo seguro... (también tema para otra reseña)

Total que después de veinte minutos en la puerta, tiesos de frio  nos pareció un regalo del cielo la opción que nos ofrecía la camarera: sentarnos en mesas separadas, aunque juntas (ya sé, ya sé - hay que ver la foto para entenderlo). Ya tendríamos tiempo en casa de sentarnos todos en la misma mesa. 



Ya sentados, con los pies desentumeciéndose y las manos volviendo al su color natural (se nos habían quedado azules mientras esperábamos fuera), nos tomaron nota y después de un ratito nos trajeron la cena. Para entonces ya se había producido la "reagrupación familiar" y estábamos todos felices como perdices en modo cumpleañero. 



Cenamos tranquilamente, y después decidimos volver a casa a tomar el café porque se estaba haciendo tarde y todavía había que darle los regalos a Martín.

Los regalos de Martín no fueron demasiado complicados de pensar: había pedido un reloj de Ben Ten que tiene unos "bonyis" que saltan desde dentro.... ya imaginais que nos costó Dios y ayuda entender exactamente qué era lo que quería el niño, pero con la ayuda de Samuel y de Youtube conseguimos encontrarlo... y alucina: ¡existe!. Muy compactito el dispositivo (me da hasta cosa llamarlo reloj):


Le cayeron también dos relojes de McQueen: uno bueno y otro de los que dan en los tebeos, pero que le encantó, dos camisetas de Perry el ornitorrinco de Phineas y Ferb (que le gusta mucho), una construcción de Lego, jamón de Pepe y aceitunas sin hueso (eso también lo pidió). Total que ya eran casi las 11 cuando terminamos y decidimos posponer el pastel para el día siguiente...



CONTINUARÁ

Nuestro blog es famoso y... ¡¡nos regalan invitaciones!!

Oficialmente en otoño...¡no me lo puedo creer! Me fastidia tener que empezar a pensar en calcetines de lana, abrigos, cambio de hora, calefacción y potajes...  

Menos mal que al ritmo que llevamos en esta casa, los días se pasan a la velocidad del Correcaminos y uno no puede quedarse pensando en los gazpachos y el calorcito, porque sino nos pasa como al Coyote: que vamos siempre un paso por detrás y no disfrutamos el momento.

Hala, a encontrarle el gusto a la alfombra de hojas rojizas del parque, a preparar el disfraz de Halloween y a empezar a buscar actividades para los días de clima "no tan benigno" que se nos avecinan.

Y en esas estábamos la semana pasada cuando recibimos un mail que nos solucionó la papeleta - Ya sabéis que, aparte de este blog tenemos otro que escribimos en inglés y en el que vamos contando los sitios chulos que visitamos en Dublín (aquí está el link). Pues la semana pasada recibimos un mensaje del dueño de un local de juegos para niños que había leído el blog y nos invitaba a su local... ¡GUAUUUUUU! ¡hay gente que nos lee! ¡y que piensan que no son nuestros únicos lectores! ¡GUAUUUUU!

Estuvimos en estado de shock un par de días, tras los cuales decidimos aceptar la invitación. Y el sábado nos fuimos para allá, con nuestro grupo de expertos (Samuel, Martín y Edu) a probar las instalaciones.

El sitio, visto desde arriba, es así:




Enorrrme (el local de este tipo más grande de Irlanda). Está limpio limpísimo y los críos se lo pasan en grande. Aquí están, tirándose por el tobogán central...



Los papis estuvimos "sufriendo", zampando patatas fritas, tirados en los sofás que tienen en la parte de arriba.... 



y no es por hacer la pelota a los dueños que nos invitaron a pasar la tarde allí, pero es que son los únicos que han pensado en los padres al diseñar un sitio de estos. Solo nos faltó llevarnos el ordenador portátil y ver una peli mientras los probadores se desgastaban en el piso de abajo...



Total, que un éxito de tarde que nos hizo olvidar lo que ya es un hecho imposible de cambiar: se nos acabó el verano hasta el año que viene.

A ver lo que nos depara este finde que estamos empezando... os mantendremos informados




¡Esto es la guerra! y otras historias que todavía no hemos contado

Últimamente llevamos una vida de locos. Entre cambios de casa, comienzos de cole, cumpleaños, comienzos de curro (se me acabó la buena vida de ama de casa) y nuestras actividades domingueras habituales, estamos que no paramos quietos ni un momento.

Y las fotos, vídeos e historias se nos van acumulando en la cámara y en la memoria, que ya no hay hueco para nada. Así que hoy voy a contar unas cuantas.

La primera viene de la mudanza: de cómo Samuel y Martín ayudaron moviendo cajas, colocando, limpiando... y practicando para las Olimpiadas :-)




Después vino el primer día de cole. Edu empezó un día antes que Samuel. Les hicimos unos cuantos retratitos a los dos juntos para la posteridad


y un par más de fotos de Edu con su orgullosísima y babeante mamá (no es para menos, que el chico estaba muy guapo):



También tengo unas cuantas fotos aquí guardadas de la celebración del cumple de la tía Alice, que fue el 2 de Septiembre y que celebramos convenientemente en el Queen of Tarts, que es un café muy muy bonito (aunque pequeño) en el "barrio medieval" de Dublín, y que hace unas tartas caseras riquísimas, que ya hemos encargado unas cuantas veces porque templadas con nata están de la muerta. Alice eligió el sitio y la verdad es que acertó de pleno. Nos pusimos las botas - pasamos alguna estrechez, pero nada que no pudiéramos superar con un poco de sentido del humor, y entre codazos y risas, nos zampamos todo lo que nos trajeron:



Todos íbamos "de trapillo" menos la homenajeada que se puso de tiros largos para la celebración....¡eso se avisa Alice!



Todavía me queda por contar la fiesta de cumple de Samuel. Fue una celebración conjunta de tres cumpleaños: el de Samuel (6), el de Oscar (7) y el de John (7). Las mamis nos pusimos de acuerdo, porque los tres niños cumplen los años en la misma semana. Alquilamos el local parroquial de una de la iglesias de Sandymount (que es guardería entre semana y se alquila para fines varios, sobre todo fiestas infantiles los fines de semana) y nos repartimos los trabajos de organización.

Decidimos contratar a un animador/payaso/mago o similar para entretener a las aproximadamente 30 criaturas que esperábamos. Fue la mamá de John la que lo contrató, y para mí fue una sorpresa total.... cuando llegamos al local, vimos este cartel en la puerta:



Sonaba prometedor... un "cansa-fieras" estupendo! Entramos y nos acomodamos. Esto era lo que te encontrabas dentro:




Así estuvieron, desmadrando un poco mientras llegaban los invitados y eran convenientemente ataviados con una cinta y pintura de camuflaje. 



Después la cosa se puso seria: los jefes del escuadrón montaron circuitos y carreras entre grupos, mil actividades que dejaron a los "reclutas" machacados, muertos de sed y preparados para la merendola. ¡Perfecto!




Merendamos, 



nos comimos el pastel -previa soplada de velas multitudinaria- nos repartimos los regalos y a casa a dormir... no se vive tan mal en el ejército, ¿eh?




Este fin de semana hemos conocido un sitio nuevo... pero eso lo dejo para la próxima reseña porque nos estamos alargando demasiado.

Besos a todos

Ah! Antes de acabar: os recomiendo la lectura del blog de la nueva bloguera de la familia: la tía Cris. Escribe genial y te lo pasas bien mientras aprendes un poquito de literatura... si lo empezais a leer os va a enganchar! Aquí está el link:

http://loslibrosdecris.blogspot.ie/



¡Feliz cumpleaños Samuel!

Desde esta foto




hasta esta otra



han pasado A VELOCIDAD DE VÉRTIGO 6 años (guauuuuu).

El domingo pasado celebramos el sexto cumpleaños de Samuelete. Ya seis años de siestas con papi (su deporte favorito):



de fotos con el loro



cumples, nacimiento de Martín




comienzo de guarde, final de guarde, comienzo del "cole de mayores"....



Veranos, Navidades, fiestas varias... Seis años llenos de actividades, de ratos buenos (y alguno malo!) de experiencias inolvidables....¡había que celebrarlos por todo lo alto! Y lo hicimos exactamente como quiso Samuel:

Por la mañana nos fuimos a desayunar crepes a la mejor crepería de Dublin: el Lemon, que además está muy cerca de casa, en Dawson Street.



Allí nos pusimos las botas. Todo riquísimo.

Después del obligado paseo por el centro para bajar un poco la comida y de una visita a los Corripio que han venido a Irlanda a dejar a su hijo Santiago en un internado todo el curso, nos fuimos a casa a seguir tragando: tarta de chocolate (denso denso ) y de café (dulce dulce). Soplada de velas, cancioncilla de rigor, deseos, aplausos, más cantos.... vaya panzada.



Ha pasado una semana y todavía estamos haciendo la digestión. Y yo sigo preguntándome si el chocolate de la tarta era chocolate de verdad o cemento armado, porque se pegaba a las paredes del estómago como si fueran los cimientos del monasterio de El Escorial... ¡vaya densidad!

Falta la celebración con sus amigos, que será la semana que viene y de la que ya subiremos fotos, por supuesto, así que todavía seguimos con ambiente cumpleañero unos días más.

Lo dicho, han sido seis años de emociones y esperamos que siga siendo así durante muchísimos años más, porque es una gozada celebrar los cumples de los warriors.

¡Muchísimas felicidades, Samuel!

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