Nuestro fin de semana en Irlanda del Norte (II)

Ya os conté que estuvimos por allí arriba, que nos lo pasamos muy bien el sábado visitando el Museo del Titanic en Belfast, pero ahí me quedé.

Bueno, pues el fin de semana dio para más.... de hecho el fin de semana empezó el mismo viernes por la tarde cuando salí de la ofi: nos montamos todos en el coche y pusimos rumbo a Newcastle, donde estaba el apartamento que habíamos alquilado para pasar las dos noches del fin de semana.

Newcastle es un pueblecito costero que se encuentra nada más cruzar la frontera de Irlanda del Norte, a unos 25 kms al sur de Belfast, exactamente a 2 horas en coche de nuestra casa en Dublín. El apartamento que habíamos alquilado estaba majo - nada lujoso pero muy funcional: tenía dos habitaciones grandes, dos baños, una cocina pequeña pero perfectamente equipada y un cuarto de estar con vistas al mar



Allí nos levantamos y desayunamos el sábado por la mañana, pero en seguida tiramos para el museo (y ya sabeis lo que vimos allí....)
Después de pasarnos unas tres horitas danzando en el museo teníamos un hambre tremenda. Papi sugirió ir a comer a un café que le había recomendado una compañera, y como nadie más tenía alternativa, decidimos "aceptar pulpo" y pusimos al Tom-tom a trabajar y a dirigirnos al sitio en cuestión.

El café está en el distrito universitario de Belfast, es más, está pegadito pegadito a la Universidad de Queens. Nosotros sí conocíamos la ciudad, pero nunca habíamos visitado el edificio principal de la Universidad, que es precioso... no tengo fotos, porque íbamos en el coche y no podíamos parar justo en la puerta, pero os dejo esta, que es de la edición digital de la revista de viajes Lonely Planet y que me ha parecido estupenda: de verdad es así el edificio, igual de impresionante (aunque sin sol).



La comida: todo un éxito. La elección del café fue un acierto y acabamos todos encantados de la vida con lo que pedimos...los niños estaban ya cansados y se pusieron un poco pesados al final, pero se lo comieron todo. Por supuesto, a los mayores lo único que nos faltó fue chupar los platos! ya se que cuando el hambre aprieta, la decoración es lo de menos, pero además el sitio tenía una decoración de lo más agradable, así que salimos felices como perdices y con las panzas llenas como el lobo de Caperucita.





Después al apartamento de Newcastle, a hacer lo que resultó el descubrimiento del año: ¡a jugar a los barquitos! (bueno, a los barquitos, a la batalla naval, a hundir la flota, al battleship o como cada uno lo quiera llamar...) ya sabeis el juego ¿no? pues se jugaron unas cuantas partidas en el tiempo libre que nos quedó. Y ¡los peques las disfrutaron de verdad!





Por la mañana también jugaron... solo que cambiando las parejas



Justo cuando acabamos de desayunar, nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo de Newcastle, que es pequeño, pero muy agradable. Estuvimos en el paseo marítimo




luego un batido (yo algo calentito) a un café del pueblo



y de vuelta al coche y a tirar para Dublín. Nos llamó mucho la atención la cantidad de moteros que veíamos por la calle, y de vuelta al coche descubrimos la razón:


¡Una moto fúnebre! Nunca había visto una... Estaba vacía ¿eh? por eso tomé la foto, pero me resultó muy muy curioso.

En general fue un fin de semana de lo más completo en el que hicimos de todo pero también pudimos descansar... las mentes (llegamos destrozaditos). Ojalá pronto podamos repetir, y por supuesto subiremos las fotos a nuestro blog.

Un beso a todos



Última hora en casa

Os mandaré un par de reseñas este finde, pero quería publicar un par de fotos de última hora:


1. Nuestra puesta de árbol de Navidad express (algo menos de 2 minutos) de anoche. Maravilloso. El nacimiento tardamos un poco más en ponerlo (3 o 4 minutos):



2. Papá durmiendo en el suelo de la habitación de los niños, porque la funda del colchón de la cama de abajo se estaba lavando y uno de los niños estaba durmiendo en la cama grande (bueno, a cualquier cosa le llamamos grande) conmigo:



3. Martín a las 8 de la mañana de hoy desayunando un bocata de salchichón ibérico: se ha zampado el paquete de jamón y el de salchichón en una semana, el tío. La leche y los cereales son para bebés: a mí dame bocata de salchichón! .... en menos de un mes nos está pidiendo la cervecita para acompañar





Lo dicho: luego os cuento más cosas


Los warriors visitan el Museo del Titanic en Belfast

Nos gusta Irlanda del Norte. ¡Nos encanta Irlanda del Norte!

Los paisajes son de foto, tanto los costeros como los de interior. Es una area muy rural, de los más agradable para visitar y con un montón de sitios pintorescos. Eso ya os lo he contado varias veces, porque no es la primera vez que nos vamos para allá de fin de semana.

Pero esta vez teníamos algo especial que visitar: el museo del Titanic.



El museo del Titanic está en Belfast, en el mismo enclave en el que se construyó el barco hace justo cien años. Entonces eran astilleros, ahora es una zona residencial y de ocio, que ha cobrado mucha relevancia en la ciudad gracias a la popularidad del museo, claro.



Ya por fuera el edificio es particular: parece un barco partido en dos por un hielo ¿no? O a lo mejor es que como ya me sé el final de la historia... Bueno, a lo mío: fue inaugurado en Marzo de este año, casi el mismo día que se cumplían 100 años desde aquel fatídico 15 de abril de 1912.



Aquí os dejo una foto de la noche en la que el museo se inauguró, que he visto en su página web y que me ha encantado. Chulo ¿eh?



Por dentro, el edificio está muy bien organizado: hay hasta unos músicos que te amenizan la espera hasta que te toca entrar (aparte de tres cafetería y una tienda de recuerdos, claro)



La verdad es que nosostros nos amenizamos solos, y durante los escasos 5 minutos que nos tocó esperar, los warriors nos estuvieron dando una pequeña lección de historia:



Cuando entras, hay de todo: salas de exposiciones (sobre cómo era Belfast en la época de la construcción, las condiciones laborales de los trabajadores que participaron, detalles técnicos del barco...), hay también zonas muy tipo Disneylandia: "cabinas volantes" que te llevan por la zona en la que se construyó el casco del barco, y te van contando cómo lo hacían y los medios de los que disponían (muy curioso y muy entretenido para los peques).



También hay una sala en la que se proyecta una peli sobre dónde están los restos del naufragio en la actualidad - esto es increíble: todavía se ven zapatos, botellas, piezas de vajilla... dentro de lo que queda del barco hay partes que han permanecido casi intactas después de estos cien años bajo el agua del océano, por ejemplo el cuarto de baño del camarote del capitán - ¡la bañera está en perfectas condiciones!, un poco sucia, eso sí....



De hecho la bañera en cuestión estaba instalada de tal manera que el capitán podía elegir si quería bañarse con agua normal o con agua marina, fría o caliente! Todo un lujazo para principios del siglo pasado ¿no? Yo estaba alucinada cuando lo contaron... Me habría parecido también un lujo si hubiese sido un barco actual

Nos enteramos de un montón de cosas: que la última parada que hizo el Titanic antes de cruzar el Atlántico (o intentarlo), fue el pueblito de Cobh, en el condado de Cork, aquí en Irlanda (Hizo Belfast - Southampton - Cherburgo - Cobh y luego a cruzar el Atlántico)



pudimos leer todos los mensajes de advertencia de campos de icebergs que recibió de otros barcos, y que los operadores de radio ignoraron totalmente, leimos historias de héroes de la catástrofe, que ayudaron a salvar a un montón de gente, perdiendo sus vidas en el empeño, nos contaron la historia de los botes salvavidas, que desaparecieron nada más llegar a puerto y no pudieron ser usados en el juicio como pruebas... 



A mí lo que más me gustó fue una película en la que enseñan cómo era el barco por dentro, como si lo hubieran cortado en dos y el espectador estuviera en un ascensor. Me explico fatal, ya lo sé, así que la grabé para que la veáis casi íntegra (creo que no se podía grabar, así que no se lo digais a nadie, eh?):


Lo que no queda claro en ninguna parte del museo es si Leonardo di Caprio cabía o no en la tabla con Kate Winslet.... y eso que el museo tiene una sala en la que hay información sobre todas las películas que se han hecho sobre este tema. Yo digo que sí cabía (no me convence la explicación del director)

En resumen: la visita es totalmente recomendable. A Edu y a los warriors les gustó mucho, aunque Martín al final estaba cansado de tanto barco y se saltó las últimas salas de exposiciones: prefirió ir a robarle la silla al de seguridad y allí comerse una manzana




Los que vengan a visitarnos, si quieren que vayamos a verlo que nos avisen con tiempo, porque hay que reservar día y hora para entrar!, pero merece mucho la pena.



Del resto del finde, ¿qué os puedo contar?,  pues bastantes cosas, pero mejor lo dejo para la siguiente reseña, que ya me estoy alargando demasiado

Un beso a todos


Los artistas de la familia

En casa tenemos tres artistas... ¡Ya no me preocupo más por su futuro! si no quieren ir a la Universidad cuando toque, ya sé que se van a poder ganar la vida en el mundo del espectáculo.

Siempre pensé que Martín acabaría en el circo...¡de payaso!, porque le sale natural, pero el otro día pude grabarle en su faceta de cuentacuentos (en español y en inglés) que se le da estupendamente también. Normalmente solo muestra esta faceta cuando está en la bañera. Aquí está el testimonio:






Por otro lado, el otro día Edu y Samuel nos tenían muertos de la risa con sus conversaciones telefónicas a lo "Encarna de noche". Pude grabarles un poquito y aquí os lo dejo.



Lo dicho - de aquí al estrellato.

Halloween en el campo

¡Qué ganas tenía de escribir esta reseña! Por fin acabo de encontrar un poquillo de tiempo hoy para hacerlo.

Hemos descubierto un sitio chulísimo al ladito de Dublín: Belvedere, a una hora en coche de aquí, en un pueblo que se llama Mullingar.

Belvedere es una finca enorme, que en su día se diseñó y construyó como la casa de campo del primer conde de Belvedere, allá por 1740. La verdad es que lo poco que queda de la construcción original no está mal, pero no dice mucho,


pero los jardines y la zona del lago y del bosque son preciosos, sobre todo en esta época del año.



Nunca habíamos ido, pero el finde pasado organizaban un evento de Halloween y para allá que nos fuimos, bien abrigados, con botas de agua y con los bocatas en la mochila. Y volvimos (yo por lo menos) encantados de la vida.

Ya desde la entrada, la carreterita que lleva al aparcamiento promete:


Y la bajada a la casa desde el parking también es maja



Nada más entrar y antes de empezar a explorar la finca, hicimos nuestra parada obligatoria - desayuno en el café:



Muy majete el café, está en una galería muy amplia, y el desayuno nos gustó mucho: nos tomamos unas cookies, un "pudding de pan y mantequilla" (básicamente tres torrijas una encima de la otra) que estaba "de la muerta". El café y el chocolate calentito también pasaron el test con nota.



Con la panza llena nos fuimos a explorar. El evento organizado era el siguiente: se habían escondido por todas partes de la finca chuches y elementos decorativos varios - quien los encontraba ¡se los quedaba!. Nosotros, primerizos en estas lides perdimos un montón de tiempo en desayunar, así que cuando empezamos a buscar ya estaba todo más que arrasado (buaaaaaaaa!), pero pudimos encontrar una bolsa de patatas, un bote de caramelo líquido y unos cuantos esqueletos de decoración.





Como tuvimos que caminar para arriba y para abajo, nos dio para conocer gran parte del parque.... ¡y es la bomba!. Además la época del año es la mejor para visitarlo, sobre todo si tienes la suerte que tuvimos nosotros de ver un poquito el sol. 






El lago tiene toda una anécdota que contar: en una aldea en la otra orilla de lago, pasaba sus veranos Jonathan Swift, el autor de Los viajes de Gulliver, que ya sabeis que fue deán de la catedral de Dublín durante años (y si no lo sabíais, ya lo sabeis).



La aldea se llamaba Nure y ahora se llama Lilliput :-). Cuentan los locales que la inspiración para el libro de Los viajes de Gulliver le vino un día que estaba pescando en su barca en medio de este lago y vio que los habitantes de Nure a esa distancia eran muy muy pequeños... a partir de ahí tiró de imaginación, y ya sabeis el resto de la historia. Lo del cambio de nombre de la aldea era de esperar, claro. Me pareció muy curiosa la anécdota (tía Cris: la puedes robar y contarla en tu blog!, con fotos y todo). 



Y no me enrollo más, aunque hay muchas más fotos chulísimas, que ya os enseñaré en otro momento. Volveremos pronto, porque cuando estuvimos por allí leímos que Santa establece su base irlandesa este año en Belvedere House, así que nos pasaremos a saludarle... y os lo contaremos.

Disfrutando del aire libre en las últimas semanas: Marlay Park

¡Brrrrrrr! Aquí hace ya un frío que pela. Con el cambio de la hora ya nos ha cambiado a todos el ánimo a "invernal", pero también ha cambiado la temperatura de manera bastante notoria. Por las noches no pasamos de 1C y de día andamos por los 7C, pero con mucho viento y una humedad tremenda... menos mal que ya dentro de nada vienen los Reyes (y Santa) y en seguida tendremos que cambiar a "ánimo navideño".

Por lo menos el mes de octubre se ha portado muy bien, climatológicamente hablando, y hemos podido disfrutar de sol y juegos/paseos al aire libre que nos han venido genial a todos.

Justo el sábado siguiente a la semana de los cumpleaños decidimos pasar el día en Marlay Park: ya habíamos ido varias veces y nos gusta un montón. Es un parque gigantesco que está en el barrio (antiguo pueblo) de Rathfarnham, al sur de la ciudad. Me gusta porque parece que no tiene fin: mires hacia donde mires hay campo. 



De hecho es el punto de partida de uno de las rutas de montaña de gran recorrido más importantes de Irlanda: el Wicklow Way, que recorre la cordillera de las Montañas de Wicklow en  unos cinco días (me suena muy fuerte decir cordillera cuando la montaña más alta de la isla tiene apenas 1.000m y ni siquiera está aquí, sino en el Sur, pero bueno, ellos la llaman así, pues ya se darán cuenta de lo que tienen cuando visiten el K2).

Me centro en lo mío: el Marlay Park. Chulo y grande donde los haya (ojo al dato - tiene 5 campos de hurling, 6 campos de fútbol, uno de cricket, pistas de tenis y hasta un campo de golf de nueve hoyos, aparte de hierba y más hierba), así que los warriors y Edu se llevaron las bicis y la pelota para quemar energía (que no grasa) y disfrutar del día espectacular con el que amaneció Dublín.



Una de las cosas que más me gusta del parque es el mercadillo: no es como los de España. Normalmente aquí los mercadillos son de comida "orgánica" (que alguien un día me enseñe como es la fruta inorgánica... pero bueno, que me voy de nuevo), panadería/repostería casera, quesos, aceitunas... y luego puestos de comida tipo crêpes, hamburguesas, comida india y demás, incluso alguno de tapas made in Spain.



La verdad es que me gustan mucho estos mercadillos porque son muy coloridos y siempre hay muy buen ambiente. Cuando llegamos al parque, me escapé a dar una vuelta mientras los hombres se quedaban dando una vuelta con las bicis.




Después más bici, jugar al fútbol y al frisbee, 



comer unas crêpes recién hechas, 



una vuelta por los jardines Regency (justo detrás del café, muy bonitos, la verdad, sobre todo con el sol de primera hora de la tarde) 



... y a casa a descansar - mejor dicho, al coche a descansar, porque los warriors se quedaron sopa nada más sentarse y Edu como que daba cabezazos. Esa noche dormimos todos de maravilla. Esperemos que todavía el tiempo nos permita disfrutar de más días como ese... aquí hay un dicho: no es que el clima sea malo sino que la gente no va adecuadamente vestida, así que nos aplicaremos el cuento y este invierno no va a haber nevada que nos detenga! Ya vereis las fotos


¡Happy Halloween y feliz cumpleaños Alejandro!

Tengo mil fotos que enseñar de actividades que hemos estado haciendo estas últimas semanas, pero me las salto porque "se impone la actualidad": hoy es Halloween, y en Irlanda se celebra mucho (ya os he contado alguna vez que es una fiesta irlandesa, NO americana).
Así que los warriors se han vestido para la ocasión: Samuel tuvo fiesta de disfraces en el cole el viernes porque esta semana no tienen clase, y por supuesto se vistió de Darth Vader (el partido que le estamos sacando a ese traje...)




Y Martín se ha vestido esta mañana... de MacQueen!! (imposible adivinar, ya lo sé), con un traje que le ha regalado una amiga



Esta tarde hay cabalgata de Halloween en el barrio y todos los niños y mascotas van a ir disfrazados - Edu ha prometido que se va a disfrazar, pero no nos ha contado cómo, así que ya haremos fotos y las colgaremos, a ver qué tal se lo pasan.

Bueno, ya termino, pero no quiero olvidarme de mi ahijado Alejandro que cumple trece añazos hoy: ¡felicidades Alejandro! pasa un día estupendo - desde aquí todas nuestra buenas vibras. Esperamos poder hablar contigo esta noche que que nos cuentes tus regalos, tu fiesta y...bueno, que nos cuentes lo que tú quieras. Un besote muy fuerte de todos nosotros


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